Transición a la Cosmética Ecológica

1 mayo, 2018

La piel es el órgano corporal más grande y desprotegido, por lo que es increíblemente importante aprender a cuidarlo desde el principio. Y, definitivamente hay formas correctas e incorrectas de hacerlo. El hecho es que hay muchos productos disponibles para cualquiera; muchos de ellos no son nocivos, pero también hay muchos que son realmente malos. Es por eso por lo que ser capaces de distinguir cuáles son seguros, es el primer paso para aprender a cómo cuidar la piel de forma correcta.

 

Es importante que la gente recuerde que, sea cual sea la composición química del producto que elijan, la piel lo absorberá ya que es altamente porosa. La velocidad a la que esto sucederá depende de varios factores: la concentración del producto, su solubilidad, la duración del contacto y la condición física de la propia piel. Dependiendo de si el producto es “bueno” o “malo”, el proceso de absorción de la piel creará una ruta para las sustancias tóxicas o curativas para conducirlas a los tejidos.

 

Cambiar la rutina de belleza habitual a una ecológica puede ser una tarea verdaderamente desalentadora. Es probable que ya tengas un hidratante y un sérum facial favoritos que conozcas y en los que confíes. Puede que incluso hayas acabado de comprar uno nuevo o no hayas acabado el tuyo todavía. No te preocupes, no tienes que tirarlo. El hecho de que estés pensando en limpiar tu rutina es un comienzo increíble.

 

Cuando empiezas a aprender sobre la belleza orgánica, a menudo puedes sentir presión por querer hacer el cambio completo al mismo tiempo. Pero eso no es necesario, empieza poco a poco cambiando una sola cosa o unas pocas cosas, y según vayas acabando tus productos habituales, puedes ir incorporando las orgánicas. Esto te da la oportunidad de probar los productos individualmente y aprender que es lo que funciona en tu piel. También es mucho menos impactante para tu bolsillo y hace que la transición sea más fácil.

 

Una cosa genial para empezar con el cambio es la loción corporal. Piensa en el tamaño de la superficie que cubres con ello; el cuerpo absorbe mucho más que con una crema de contorno de ojos, por ejemplo. Posiblemente sea algo por lo que pasar de forma más rápida y algo a lo que no le tengas tanto apego, así que es algo más fácil por lo que empezar. Las lociones corporales también tienden a ser los productos de menor precio, y por tanto una introducción genial a las diferentes marcas.

 

Otra cosa genial y fácil de cambiar son los algodones, bastoncillos y toallitas. Son productos que la mayoría usamos casi a diario pero probablemente no pensemos en ellos. Los algodones convencionales utilizan un 16% de todos los insecticidas utilizados globalmente, ¿quieres “limpiar” tu cara con ellos diariamente? El algodón orgánico evita los fertilizantes y pesticidas tóxicos, así que es una mejor opción para el medioambiente, para los agricultores que lo cultivan y para ti.

Las almohadillas de algodón están disponibles fácilmente, así que es fácil incorporarlo a tu rutina.

 

La muselina de algodón orgánico es otra adición brillante. Úsalo para lavarte la cara, también exfoliará suavemente y ayudará a hacer tu piel más suave y brillante. Luego ponlo con la colada para reutilizarlo una y otra vez. Si has estado utilizando mucho maquillaje de ojos, utilice también los algodones para no acabar ensuciando la muselina tan rápidamente.

 

Nos damos cuenta de que es imposible evitar todos los químicos tóxicos de los cosméticos, productos del cuidado personal, alimentos y productos farmacéuticos. Sin embargo, siempre puedes intentar  limitar la exposición de tu cuerpo a los químicos tóxicos. Asegúrate de usar tantos productos orgánicos como sea posible, porque nuestros cuerpos no fueron creados para procesar químicos tóxicos e inorgánicos.

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